miércoles, 3 de agosto de 2011
si, aún me faltas.
Hay días que la habitación se llena con tu fantasma, sin razón aparente, sin cerilla que lo prenda. Es como si estuvieses cerca, como si nunca te hubieses ido, me miras desde detrás de tus pupilas cansadas y atraviesas mis miedos, y te ves a ti misma porque en parte yo soy como tu, porque siempre nos parecimos tanto las dos. El aire huele a café y a geranios en flor, suena música del `Bocacharco´ y se oye tu respiración. Las manos se te enredan entre hilos y agujas. Cierro los ojos e intento esquivar los dolores, las añoranzas, pero se me amarran al pecho y me mantienen con los pies pegados a tu casa. Tardes de sol y dulces, infancia despreocupada, jugar siempre al mismo numero de los ciegos, coger el coche de hora y poner rumbo al mar. Volver impregnada en salitre de tu mano con la sonrisa de las primeras olas sobre una tabla de corcho, subir la cuesta hacia tu casa notando bajo los pies los cayaos del camino. Recordar tu risa. Recordar gestos y manías hasta que el tiempo diluye tu presencia y sin mas, tal y como viviste desapareces.Los recuerdos no siempre seran almendras amargas.
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